Campeche en la distancia
Campeche no es un estado que figure frecuentemente en las bienales nacionales de arte, e incluso sus artistas dependen de los vecinos de la región para encontrar espacios donde exponer e impulsar sus carreras. Esto no ha detenido a los creadores locales, siempre en busca de contar historias y hablar de los problemas de la sociedad campechana, que de una u otra forma reflejan generalidades de la realidad nacional. Ejemplo de esto es “Crónicas de larga distancia”, exhibición inaugurada durante el festival Entijuanarte y que estará abierta el público en el Museo de las Californias del Centro Cultural Tijuana hasta febrero de 2016.

“Crónicas de larga distancia” presenta obra de cuatro artistas campechanos: Alejandro Pérez Falconi, Robin Canul, Luis Carlos Hurtado y Pablo Tut. Los cuatro no sólo coinciden en su origen, sino en la necesidad de desplazarse de su región para dar a conocer su trabajo, entrar a una escuela de arte o simplemente, encontrar un empleo. En esta muestra, utilizan el arte para llevar un problema del plano particular al general.
Inspirado en la casa del Infonavit en la que creció, Pablo Tut, egresado de la Escuela Superior de Artes de Yucatán, enfoca su participación en el problema de vivienda en Campeche. La serie Pequeñas casas del Infonavit imaginarias incluye fotografías, video y esculturas. “Hay un problema porque los terrenos que hay para construir los tienen propietarios que los dan a precios muy altos, entonces la población en Campeche no se ha expandido porque no hay terrenos para construir”, cuenta en entrevista paraGatopardo. Para una de sus piezas, Tut reconstruyó en un terreno baldío el frente de la casa de su madre y documentó la hazaña.
Otra de sus piezas, una escultura que asemeja una muralla formada por las casas, hace referencia a otra parte del problema: “Las murallas de Campeche, un atractivo turístico que realmente no funciona para los pobladores pero es la imagen de la ciudad”. De acuerdo con Tut, el gobierno local ha gastado millones en reconstruir las murallas. “Esta pieza antepone las casas de los pobladores contra la imagen turística de Campeche”.
Por otro lado, Alejandro Pérez Falconi, el artista más experimentado de la muestra, presenta Pequeños Monstruos de Playa, una colección de fotografías que busca darle vida a los objetos olvidados en la costa de ciudad del Carmen, y de paso, hacer un llamado a cuidar el medio ambiente. “Cada objeto que dejan en la playa cuenta una pequeña historia, una especie de proyección de lo que somos lo seres humanos, y a la par, es lo que estamos haciendo con la naturaleza”, dice Pérez Falconi en entrevista paraGatopardo.
El humor, motor inicial del artista, no se perdió con el producto final: los objetos protagonistas de tienen nombres como “Madero”, “Pensador plástico”, “El conchudo”, y “Mr. Pomo”. “Es una onda bien identitaria, porque aquí en Campeche igual le ponemos nombres graciosos a todo”, agrega Pérez Falconi.
Los problemas que abarca “Crónicas de larga distancia” no se limitan a lo local. El fotoperiodista Robin Canul, quien viaja rutinariamente por toda la península, había recabado cientos de historias y fotografías sobre los pobladores de la región. Sin embargo, las afirmaciones de la escritora norteamericana Susan Sontag sobre las implicaciones incriminatorias de la fotografía, lo llevaron a crear retratos despersonalizados a través de algo que él llamó Mestizaje digital.

“Lo que yo quiero es todo lo contrario, es devolverle a ese individuo, hasta cierto punto, esa privacidad que se ha perdido”, dice Canul, quien toma pedazos de historias y fragmentos de fotografías para darle vida a personajes que no existen y que, sin embargo, representan a la diversa sociedad de la península.
Aunque el panorama aún es un tanto desolador para los artistas campechanos por el prácticamente nulo apoyo gubernamental y la falta de espacios para exponer, estos creadores han logrado abrirse puertas y contarle al resto de México sobre una región a la que le falta visibilidad.
"Crónicas de larga distancia"
Museo de las Californias en el Centro Cultural Tijuana
Octubre, 2015 - Febrero, 2016
“Crónicas de larga distancia” presenta obra de cuatro artistas campechanos: Alejandro Pérez Falconi, Robin Canul, Luis Carlos Hurtado y Pablo Tut. Los cuatro no sólo coinciden en su origen, sino en la necesidad de desplazarse de su región para dar a conocer su trabajo, entrar a una escuela de arte o simplemente, encontrar un empleo. En esta muestra, utilizan el arte para llevar un problema del plano particular al general.
Inspirado en la casa del Infonavit en la que creció, Pablo Tut, egresado de la Escuela Superior de Artes de Yucatán, enfoca su participación en el problema de vivienda en Campeche. La serie Pequeñas casas del Infonavit imaginarias incluye fotografías, video y esculturas. “Hay un problema porque los terrenos que hay para construir los tienen propietarios que los dan a precios muy altos, entonces la población en Campeche no se ha expandido porque no hay terrenos para construir”, cuenta en entrevista paraGatopardo. Para una de sus piezas, Tut reconstruyó en un terreno baldío el frente de la casa de su madre y documentó la hazaña.
Otra de sus piezas, una escultura que asemeja una muralla formada por las casas, hace referencia a otra parte del problema: “Las murallas de Campeche, un atractivo turístico que realmente no funciona para los pobladores pero es la imagen de la ciudad”. De acuerdo con Tut, el gobierno local ha gastado millones en reconstruir las murallas. “Esta pieza antepone las casas de los pobladores contra la imagen turística de Campeche”.
Por otro lado, Alejandro Pérez Falconi, el artista más experimentado de la muestra, presenta Pequeños Monstruos de Playa, una colección de fotografías que busca darle vida a los objetos olvidados en la costa de ciudad del Carmen, y de paso, hacer un llamado a cuidar el medio ambiente. “Cada objeto que dejan en la playa cuenta una pequeña historia, una especie de proyección de lo que somos lo seres humanos, y a la par, es lo que estamos haciendo con la naturaleza”, dice Pérez Falconi en entrevista paraGatopardo.
El humor, motor inicial del artista, no se perdió con el producto final: los objetos protagonistas de tienen nombres como “Madero”, “Pensador plástico”, “El conchudo”, y “Mr. Pomo”. “Es una onda bien identitaria, porque aquí en Campeche igual le ponemos nombres graciosos a todo”, agrega Pérez Falconi.
Los problemas que abarca “Crónicas de larga distancia” no se limitan a lo local. El fotoperiodista Robin Canul, quien viaja rutinariamente por toda la península, había recabado cientos de historias y fotografías sobre los pobladores de la región. Sin embargo, las afirmaciones de la escritora norteamericana Susan Sontag sobre las implicaciones incriminatorias de la fotografía, lo llevaron a crear retratos despersonalizados a través de algo que él llamó Mestizaje digital.
“Lo que yo quiero es todo lo contrario, es devolverle a ese individuo, hasta cierto punto, esa privacidad que se ha perdido”, dice Canul, quien toma pedazos de historias y fragmentos de fotografías para darle vida a personajes que no existen y que, sin embargo, representan a la diversa sociedad de la península.
Aunque el panorama aún es un tanto desolador para los artistas campechanos por el prácticamente nulo apoyo gubernamental y la falta de espacios para exponer, estos creadores han logrado abrirse puertas y contarle al resto de México sobre una región a la que le falta visibilidad.
"Crónicas de larga distancia"
Museo de las Californias en el Centro Cultural Tijuana
Octubre, 2015 - Febrero, 2016
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